domingo, 12 de julio de 2026

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Quisiera ser el suspiro que se escapa de tu pecho cuando miras las estrellas; la luz temblorosa de una vela que acompaรฑa tus noches mรกs serenas.

Quisiera ser el canto de la alondra que despierta tus maรฑanas con ternura, y la brisa que, al rozar tu rostro, te deje el dulce aroma de mi alma.

Quisiera ser la luna de tus noches, el faro que ilumina tus senderos, la sombra fiel que siga tus pasos cuando el mundo parezca quedar lejos.

Quisiera ser el rรญo de tus sueรฑos, que corre silencioso hacia el misterio; la corriente que acaricia tus recuerdos y los conduce mansamente hasta mi pecho.

Quisiera ser la tinta de los versos que tus manos escribieran algรบn dรญa, para vivir eternamente entre las pรกginas donde florecen el amor y la poesรญa.

Quisiera ser la mรบsica callada que habita en el rincรณn de tu memoria, esa melodรญa que vuelve sin aviso para envolver de nostalgia cada hora.

Quisiera ser la lluvia de noviembre, suave y melancรณlica, en tu ventana; la gota que resbala lentamente como una lรกgrima de amor enamorada.

Quisiera ser la rosa que contemplas, la que guardas entre libros olvidados, para permanecer junto a tu pecho cuando los aรฑos hayan pasado.

Quisiera ser la paz de tus silencios, la calma que sucede a la tormenta, la mano que sostenga tus tristezas y la voz que tu esperanza alimenta.

Quisiera ser el hombre que tu alma reconozca entre miles de caminos; el que llegue hasta ti cuando oscurezca y permanezca cuando llegue el frรญo.

Quisiera ser tu puerto y tu refugio, tu alegrรญa, tu abrigo y tu destino; el amor que Dios escribiรณ en las estrellas antes incluso de habernos conocido.

Y cuando el tiempo cierre nuestras puertas y el invierno cubra nuestros cabellos, quisiera seguir mirรกndote en silencio con el mismo amor de los comienzos.

Y cuando la muerte, inexorable, nos llame a cruzar su oscuro rรญo, quisiera que mi alma encontrara la tuya en algรบn rincรณn eterno del infinito.

Entonces volverรญa a tomarte de la mano, como quien regresa al hogar perdido, y te dirรญa, con la emociรณn intacta de quien jamรกs ha dejado de amar:

«Te busquรฉ entre las sombras y los siglos, entre los sueรฑos y la eternidad; porque mi corazรณn naciรณ para quererte, y quererte serรก siempre mi verdad».

Porque si existe algo mรกs fuerte que el tiempo, mรกs profundo que el mar y que el olvido, es este amor inmenso que por ti siento, que ha hecho de tu nombre mi destino.

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