domingo, 12 de julio de 2026

饾悇饾悑 饾悕饾悗饾悓饾悂饾悜饾悇 饾悙饾悢饾悇 饾悇饾悑 饾悡饾悎饾悇饾悓饾悘饾悗 饾悕饾悗 饾悂饾悗饾悜饾悜饾悁

Si me fuera concedido un solo deseo, una gracia nacida del cielo o del destino, no pedir铆a riquezas, ni gloria, ni poder; pedir铆a solamente vivir en tu coraz贸n.


Quisiera ser la primera luz del alba que despierta suavemente tus ma帽anas; el rayo dorado que acaricia tu ventana y se derrama sobre tu rostro dormido como un beso enviado desde la eternidad.


Quisiera ser la brisa que te envuelve, el perfume secreto que acompa帽a tus pasos, la m煤sica invisible que te sigue en silencio y convierte cada instante de tu vida en un himno sagrado para el amor.


Quisiera ser la estrella que m谩s brilla en el inmenso oc茅ano de la noche, para contemplarte desde lo alto cuando la tristeza visite tu alma y recordarte que jam谩s estar谩s sola.


Quisiera ser el jard铆n de tus sue帽os, la rosa que florece en tus inviernos, la primavera que regresa a tu ventana cuando los d铆as parezcan marchitarse.


Quisiera ser la lluvia que desciende sobre tu piel como una caricia del cielo, la gota que recorre lentamente tu cuerpo con la delicadeza de una oraci贸n enamorada.


Quisiera ser el eco de tu risa, la emoci贸n escondida en tus palabras, la esperanza que habita tus silencios y la paz que descansa en tu mirada.


Quisiera ser aquello que no muere, aquello que el tiempo no consigue arrancar, la memoria imborrable de una felicidad eterna, el nombre que tu coraz贸n conserve cuando todo lo dem谩s haya desaparecido.


Quisiera ser tu refugio en la tormenta, la mano que jam谩s te abandone, el abrazo donde encuentres descanso cuando el peso del mundo te fatigue.


Quisiera caminar contigo por los a帽os, ver c贸mo las estaciones cambian sus colores, c贸mo la luna envejece sobre los tejados y c贸mo nuestros cabellos se cubren de plata, sin que disminuya un solo instante la inmensidad de este amor.


Quisiera sentarme junto a ti en el ocaso, cuando la tarde se incline hacia la noche, y contemplar el paso de los siglos reflejado en la profundidad de tus ojos.


Porque en ellos he encontrado un universo, un cielo m谩s vasto que todos los cielos, un misterio m谩s profundo que todos los mares, una raz贸n suficiente para agradecer la existencia.


Y si la muerte llegara un d铆a a reclamar el 煤ltimo suspiro de mi pecho, no le tendr铆a miedo.


Porque sabr铆a que te he amado.


Y quien ha amado de verdad ha vencido ya una parte de la muerte.


Entonces cruzar铆a el umbral del silencio llevando tu nombre como una plegaria, esperando encontrarte al otro lado del tiempo, all铆 donde las almas se reconocen sin necesidad de palabras.


Y cuando vuelva a verte, si existe un cielo para los enamorados, te tomar茅 nuevamente de la mano y caminar茅 contigo entre las estrellas.


No habr谩 despedidas.

No habr谩 distancia.

No habr谩 l谩grimas.


Solo dos corazones reunidos despu茅s de haber vencido al tiempo, al olvido y a la muerte.


Porque mi amor por ti no naci贸 para un instante.


Naci贸 para todas las auroras, para todas las vidas posibles, para todos los mundos imaginables.


Naci贸 para permanecer.


Y aunque los siglos se derrumben, aunque las estrellas apaguen su fuego y el universo entero desaparezca en la nada,


mi alma seguir谩 pronunciando tu nombre, con la misma ternura, con la misma devoci贸n, con el mismo amor infinito con que te ama hoy.

饾悇饾悕 饾悅饾悁饾悆饾悁 饾悜饾悎饾悕C脫饾悕 饾悆饾悇 饾悡饾悢 饾悤饾悎饾悆饾悁

Quisiera ser el suspiro que se escapa de tu pecho cuando miras las estrellas; la luz temblorosa de una vela que acompa帽a tus noches m谩s serenas.

Quisiera ser el canto de la alondra que despierta tus ma帽anas con ternura, y la brisa que, al rozar tu rostro, te deje el dulce aroma de mi alma.

Quisiera ser la luna de tus noches, el faro que ilumina tus senderos, la sombra fiel que siga tus pasos cuando el mundo parezca quedar lejos.

Quisiera ser el r铆o de tus sue帽os, que corre silencioso hacia el misterio; la corriente que acaricia tus recuerdos y los conduce mansamente hasta mi pecho.

Quisiera ser la tinta de los versos que tus manos escribieran alg煤n d铆a, para vivir eternamente entre las p谩ginas donde florecen el amor y la poes铆a.

Quisiera ser la m煤sica callada que habita en el rinc贸n de tu memoria, esa melod铆a que vuelve sin aviso para envolver de nostalgia cada hora.

Quisiera ser la lluvia de noviembre, suave y melanc贸lica, en tu ventana; la gota que resbala lentamente como una l谩grima de amor enamorada.

Quisiera ser la rosa que contemplas, la que guardas entre libros olvidados, para permanecer junto a tu pecho cuando los a帽os hayan pasado.

Quisiera ser la paz de tus silencios, la calma que sucede a la tormenta, la mano que sostenga tus tristezas y la voz que tu esperanza alimenta.

Quisiera ser el hombre que tu alma reconozca entre miles de caminos; el que llegue hasta ti cuando oscurezca y permanezca cuando llegue el fr铆o.

Quisiera ser tu puerto y tu refugio, tu alegr铆a, tu abrigo y tu destino; el amor que Dios escribi贸 en las estrellas antes incluso de habernos conocido.

Y cuando el tiempo cierre nuestras puertas y el invierno cubra nuestros cabellos, quisiera seguir mir谩ndote en silencio con el mismo amor de los comienzos.

Y cuando la muerte, inexorable, nos llame a cruzar su oscuro r铆o, quisiera que mi alma encontrara la tuya en alg煤n rinc贸n eterno del infinito.

Entonces volver铆a a tomarte de la mano, como quien regresa al hogar perdido, y te dir铆a, con la emoci贸n intacta de quien jam谩s ha dejado de amar:

«Te busqu茅 entre las sombras y los siglos, entre los sue帽os y la eternidad; porque mi coraz贸n naci贸 para quererte, y quererte ser谩 siempre mi verdad».

Porque si existe algo m谩s fuerte que el tiempo, m谩s profundo que el mar y que el olvido, es este amor inmenso que por ti siento, que ha hecho de tu nombre mi destino.

饾悑饾悁 饾悘脕饾悊饾悎饾悕饾悁 饾悓饾悁饾悞 饾悂饾悇饾悑饾悑饾悁 饾悆饾悇饾悑 饾悆饾悇饾悞饾悡饾悎饾悕饾悗

Quisiera ser la llama silenciosa que arde en el santuario de tu pecho; la oraci贸n que tus labios no pronuncian, pero que tu coraz贸n repite en secreto.

Quisiera ser la estrella m谩s distante que contempla tus noches desde el cielo, para velar tu sue帽o entre las sombras y derramar mi luz sobre tu anhelo.

Quisiera ser el viento de la tarde que juega dulcemente con tu cabello, la caricia invisible que te envuelve cuando la soledad besa tu silencio.

Quisiera ser la lluvia que desciende sobre tu piel con l谩grimas de cielo, y resbalar despacio por tu cuerpo como un poema escrito por los besos.

Quisiera ser la m煤sica escondida que vive entre las cuerdas de tu alma, el eco de una antigua melod铆a capaz de devolverle paz y calma.

Quisiera ser la rosa de tu jard铆n, la fragancia que perfuma tus ma帽anas, el color que ilumina tu mirada, la esperanza que florece en tus ventanas.

Quisiera ser la p谩gina m谩s bella del libro que el destino ha escrito para ti; el verso que jam谩s podr谩 borrarse, la historia que no conoce su fin.

Quisiera ser el refugio de tus penas, la fortaleza que sostenga tus heridas, la mano que te busque en la tormenta y la voz que te acompa帽e en la ca铆da.

Quisiera ser el hombre de tus sue帽os, el nombre que tu coraz贸n prefiera, el compa帽ero de todos tus caminos, el amor que ninguna ausencia venciera.

Y cuando el tiempo apague nuestras horas y el 煤ltimo reloj guarde silencio, quisiera seguir am谩ndote en la sombra, m谩s all谩 de la vida y de los siglos.

Porque no quiero ser tan solo un recuerdo que el olvido arrastre con los a帽os; quiero ser la eternidad de tu ternura, el due帽o de tus besos y tus labios.

Quiero ser tu principio y tu destino, la raz贸n que a tu alma da sentido; quiero ser el amor de toda tu existencia, y descansar por siempre entre tus latidos.

Y si despu茅s de la muerte existe un cielo, una orilla donde reposan los amantes, all铆 te buscar茅 entre las estrellas para volver a amarte como antes.

Porque mi amor por ti no tiene ocaso, ni conoce fronteras ni final; es un fuego que desaf铆a al tiempo, una promesa que jam谩s podr谩 morir.

Y mientras exista una sola estrella, mientras respire el universo entero, seguir茅 pronunciando tu nombre con la devoci贸n de quien ama de verdad...

y te amar茅, m谩s all谩 de la vida, m谩s all谩 de la muerte, m谩s all谩 de la eternidad.

饾悁饾悜饾悗饾悓饾悁 饾悎饾悕饾悤饾悎饾悞饾悎饾悂饾悑饾悇

Quisiera ser en ti aquello que no muere, la voz secreta que en tu pecho habita, la sombra dulce que acompa帽a tus silencios y el nombre que tus labios pronuncian cuando nadie te escucha.

Quisiera que mis l谩grimas, convertidas en roc铆o de la madrugada, descendieran suavemente sobre tu alma y despertaran en ella el eco de mis sentimientos, para que supieras cu谩nto te amo sin necesidad de palabra alguna.

Quisiera ser el aire que respiras, para entrar en tu ser con cada suspiro; la brisa que acaricia tu cabello al atardecer, la luz de la luna que se derrama sobre tu ventana cuando la noche te encuentra sola y pensativa.

Quisiera habitar tus sue帽os, caminar contigo por jardines imposibles, tomar tu mano entre las estrellas y perderme en la inmensidad de tus ojos, donde el cielo parece guardar sus m谩s hermosos misterios.

Quisiera ser la m煤sica que conmueve tu coraz贸n, la melod铆a que vuelve una y otra vez a tu memoria, el verso que no puedes olvidar, aunque pasen los a帽os, aunque cambien las estaciones, aunque el tiempo desgaste todas las cosas.

Quisiera ser la lluvia que besa tu piel, la gota temblorosa que recorre lentamente tu cuerpo, el perfume que deja la tierra despu茅s de la tormenta, y el aroma invisible que te acompa帽e cuando mi presencia no pueda alcanzarte.

Quisiera ser tu sonrisa en los d铆as felices y tu fortaleza en las horas de tristeza; ser el refugio donde descansen tus temores, la calma despu茅s de cada batalla, la esperanza que permanezca encendida cuando todo parezca oscurecerse.

Quisiera ser el espejo donde contemples tu belleza, no la que admiran los ojos del mundo,
sino aquella m谩s profunda, la que nace de tu alma y resplandece con la pureza de las estrellas.

Y si el destino fuera generoso conmigo, quisiera ser el hombre que camine a tu lado, el compa帽ero de tus amaneceres, el guardi谩n de tus sue帽os, el confidente de tus alegr铆as y el abrigo de tus inviernos.

Porque m谩s que el aire, m谩s que la lluvia, m谩s que la m煤sica o la poes铆a, quisiera ser el amor de tu vida.

Quisiera pertenecer a tu coraz贸n como el mar pertenece a la luna, como la noche pertenece a sus estrellas, como la rosa pertenece a su perfume.

Y cuando el tiempo haya cerrado nuestros ojos y la muerte reclame nuestros cuerpos, quisiera que mi amor siguiera busc谩ndote m谩s all谩 de los siglos, m谩s all谩 de la distancia, m谩s all谩 de la eternidad.

Porque si existe un lugar donde las almas se reencuentran, all铆 tambi茅n te amar茅; y si el universo volviera a nacer mil veces, mil veces volver铆a a elegirte, para ser tuyo... y solamente tuyo.

lunes, 6 de julio de 2026

饾悇饾悡饾悇饾悜饾悕饾悎饾悆饾悁饾悆 饾悇饾悕 饾悡饾悢 饾悕饾悗饾悓饾悂饾悜饾悇

"Hay ausencias que no se llenan con el tiempo, porque fueron hechas con la materia de los sue帽os y del amor".

Te necesito.

No como la flor necesita el roc铆o,
ni como la tarde necesita la llegada de la noche.

Te necesito con una necesidad m谩s antigua que los siglos,
m谩s profunda que los mares,
m谩s inmensa que la distancia que separa a las estrellas.

Te necesito como el alma necesita la esperanza,
como la luz necesita el cielo para derramarse,
como el coraz贸n necesita una raz贸n para seguir latiendo.

Desde que te alejaste, el universo parece haber perdido una parte de su armon铆a.

La luna contin煤a elev谩ndose sobre los tejados,
los r铆os contin煤an su marcha hacia el oc茅ano,
las estaciones se suceden con la misma perfecci贸n de siempre;
sin embargo, algo sagrado falta en la creaci贸n.

T煤.

Porque eras t煤 quien daba sentido a las cosas sencillas.

T煤 eras la m煤sica escondida detr谩s de cada silencio,
la claridad secreta de mis amaneceres,
la paz que descend铆a sobre mis tormentas.

Ahora camino entre recuerdos.

Y cada recuerdo tuyo es un jard铆n iluminado por una primavera que ya no existe.

[...]

Porque hay amores que nacen para durar una vida.

Y existen otros, raros y sagrados, que nacen para desafiar a la eternidad.

El m铆o pertenece a estos 煤ltimos.

Por eso te espero.

Por eso te amo.

Por eso te nombro en cada oraci贸n, en cada recuerdo y en cada latido.

Y por eso, hoy, ma帽ana y mientras exista una chispa de vida en mi alma,

te necesitar茅 para siempre.

Para la mujer que convirti贸 mi coraz贸n en su hogar y mi amor en eternidad.

Ronald Tadeo Ram铆rez Elizalde 

饾悑饾悁 饾悘饾悁饾悡饾悜饾悎饾悁 饾悆饾悇 饾悓饾悎 饾悅饾悗饾悜饾悁饾悪脫饾悕

Te necesito.

No como la flor necesita el roc铆o,
ni como la tarde necesita la llegada de la noche.

Te necesito con una necesidad m谩s antigua que los siglos,
m谩s profunda que los mares,
m谩s inmensa que la distancia que separa a las estrellas.

Te necesito como el alma necesita la esperanza,
como la luz necesita el cielo para derramarse,
como el coraz贸n necesita una raz贸n para seguir latiendo.

Desde que te alejaste, el universo parece haber perdido una parte de su armon铆a.

La luna contin煤a elev谩ndose sobre los tejados,
los r铆os contin煤an su marcha hacia el oc茅ano,
las estaciones se suceden con la misma perfecci贸n de siempre;
sin embargo, algo sagrado falta en la creaci贸n.

T煤.

Porque eras t煤 quien daba sentido a las cosas sencillas.

T煤 eras la m煤sica escondida detr谩s de cada silencio,
la claridad secreta de mis amaneceres,
la paz que descend铆a sobre mis tormentas.

Ahora camino entre recuerdos.

Y cada recuerdo tuyo es un jard铆n iluminado por una primavera que ya no existe.

A veces creo escuchar tu voz en el viento.

A veces descubro tu mirada en el brillo distante de una estrella.

A veces siento que tus manos rozan las m铆as cuando la nostalgia se sienta a mi lado y me habla de ti.

Entonces mi alma se estremece.

Y todo cuanto he intentado olvidar vuelve a florecer con la fuerza incontenible de aquello que jam谩s ha dejado de vivir.

¡C贸mo explicarte lo que significas para m铆!

Ni los poetas que agotaron su vida persiguiendo la belleza encontraron palabras suficientes para nombrar ciertos milagros.

Y t煤 eres uno de ellos.

Eres la oraci贸n que mis labios pronuncian sin darse cuenta.

La llama que permanece encendida cuando todas las dem谩s luces se extinguen.

La estrella que contin煤a brillando incluso detr谩s de las nubes m谩s oscuras.

La promesa que a煤n sostiene mi fe en el porvenir.

Te necesito, amor m铆o.

Necesito la dulzura de tus palabras cayendo sobre mi tristeza como lluvia sobre la tierra reseca.

Necesito la ternura de tu mirada disipando las sombras que habitan mis noches.

Necesito volver a escuchar nuestros sue帽os habl谩ndose entre s铆, construyendo castillos invisibles sobre el horizonte de los d铆as que a煤n no llegan.

¿Recuerdas aquel futuro?

Aquel hogar lleno de risas.

Aquellas tardes doradas por la felicidad.

Aquellos hijos imaginados que corr铆an libres por los jardines de nuestras esperanzas.

Todo aquello contin煤a viviendo dentro de m铆.

Como una catedral construida con recuerdos.

Como un reino intacto que el tiempo no ha conseguido derribar.

Ven.

Ven antes de que el invierno termine de cubrir con su escarcha los 煤ltimos rosales de mi alegr铆a.

Ven antes de que la nostalgia desgaste mi voz de tanto llamarte.

Ven antes de que la soledad convierta mis noches en eternidades imposibles de atravesar.

Porque puedo renunciar a muchas cosas.

Puedo renunciar a la riqueza, a la gloria, a los triunfos pasajeros que los hombres persiguen durante toda su vida.

Puedo aceptar la adversidad.

Puedo abrazar el dolor.

Puedo desafiar la distancia.

Pero no s茅 c贸mo renunciar a ti.

Porque te has convertido en la patria de mi coraz贸n.

En el refugio de mis heridas.

En la raz贸n silenciosa de cada uno de mis amaneceres.

Y si alg煤n d铆a el destino tuviera la osad铆a de apagar mi existencia, si mis ojos contemplaran por 煤ltima vez la luz del mundo y mis labios pronunciaran su 煤ltima palabra, aun entonces mi alma llevar铆a tu nombre consigo.

Lo llevar铆a m谩s all谩 del tiempo.

M谩s all谩 de la muerte.

M谩s all谩 de las fronteras invisibles donde terminan los sue帽os y comienza la eternidad.

Y cuando los siglos fueran apenas un suspiro perdido en la memoria de Dios, mi amor continuar铆a busc谩ndote entre las constelaciones, entre los oc茅anos celestes y entre los jardines infinitos del cielo.

Porque hay amores que nacen para durar una vida.

Y existen otros, raros y sagrados, que nacen para desafiar a la eternidad.

El m铆o pertenece a estos 煤ltimos.

Por eso te espero.

Por eso te amo.

Por eso te nombro en cada oraci贸n, en cada recuerdo y en cada latido.

Y por eso, hoy, ma帽ana y mientras exista una chispa de vida en mi alma,

te necesitar茅 para siempre. 

饾悑饾悁 饾悞饾悗饾悓饾悂饾悜饾悁 饾悆饾悇 饾悑饾悗 饾悙饾悢饾悇 饾悈饾悢脥

Te necesito.

Con la desesperaci贸n con que la tierra sedienta implora la lluvia, con la ansiedad con que la noche aguarda el nacimiento de la aurora, con la silenciosa agon铆a de una estrella que se extingue en la inmensidad del cielo sin que nadie advierta su ca铆da.

Te necesito.

Y no hay rinc贸n del universo donde mi alma no pronuncie tu nombre.

Lo susurra el viento cuando atraviesa los 谩rboles y hace temblar sus hojas; lo murmuran las aguas en su eterno viaje hacia el mar; lo canta la lluvia al golpear los cristales de mi ventana; lo repite el reloj con cada segundo que pasa, como si el tiempo mismo quisiera recordarme que contin煤o viviendo lejos de ti.

Pero ¿qu茅 es vivir sin ti?

Es caminar por jardines sin percibir el perfume de las flores.

Es contemplar el amanecer y no encontrar belleza en sus colores.

Es escuchar las m谩s hermosas melod铆as y sentir que todas han perdido su m煤sica.

Porque desde tu ausencia, amor m铆o, el mundo sigue existiendo, pero ha dejado de tener sentido.

Hay noches en que tu recuerdo desciende sobre m铆 como una marea inmensa. Entonces cierro los ojos y te veo.

Te veo sonriendo.

Te veo pronunciando mi nombre.

Te veo acerc谩ndote con esa dulzura capaz de apaciguar todas mis tormentas.

Y por un instante vuelvo a creer que a煤n est谩s aqu铆.

Pero abro los ojos y solo encuentro silencio.

Y ese silencio pesa m谩s que todas las monta帽as, m谩s que todos los oc茅anos, m谩s que toda la tristeza acumulada por los siglos.

¿No escuchas mi llamado?

¿No escuchas este coraz贸n que te busca aun cuando duerme, que te nombra aun cuando calla, que te ama aun cuando la distancia intenta ense帽arle el olvido?

Te necesito para volver a ser quien era.

Te necesito para rescatar los sue帽os que quedaron suspendidos entre el ayer y el ma帽ana.

Te necesito para reconstruir aquel futuro que imagin谩bamos juntos: un hogar lleno de luz, risas compartidas, hijos corriendo por los pasillos y dos almas que, despu茅s de tantas batallas, encontraban finalmente refugio la una en la otra.

Ese era nuestro destino.

No esta soledad.

No estas l谩grimas.

No este invierno interminable que ha cubierto mi vida desde que partiste.

Ven.

Ven antes de que la nostalgia termine de devorar los 煤ltimos jardines de mi esperanza.

Ven antes de que mis manos olviden la forma de las tuyas.

Ven antes de que mi voz se canse de llamarte en la oscuridad.

Porque te necesito m谩s que al aire que sostiene mi existencia.

M谩s que al sol que ilumina mis d铆as.

M谩s que a la sangre que recorre mis venas.

Si me faltara el pan, sobrevivir铆a.

Si me faltara el aire, luchar铆a por respirar.

Pero si me faltas t煤, amor m铆o, nada quedar铆a de m铆 salvo la sombra errante de lo que alguna vez fui.

Porque t煤 eres el refugio donde descansan mis heridas.

La estrella que orienta mis noches.

La llama que desaf铆a mis inviernos.

El milagro que da sentido a mis d铆as.

Y aunque el mundo entero me pidiera renunciar a ti, aunque los a帽os pasaran como r铆os interminables y la distancia levantara entre nosotros murallas imposibles, mi coraz贸n seguir铆a avanzando hacia ti.

Porque te ama.

Porque te pertenece.

Porque fue creado para encontrarte.

Y si alg煤n d铆a mis labios dejaran de pronunciar tu nombre, si mis ojos se cerraran para siempre y el tiempo reclamara finalmente mi existencia, a煤n entonces mi amor te buscar铆a.

Te buscar铆a en la luz de las estrellas.

En la espuma de los mares.

En la voz secreta del viento.

Y seguir铆a am谩ndote m谩s all谩 de la vida, m谩s all谩 de la muerte, m谩s all谩 de todo aquello que los hombres llaman eternidad.

Porque si existe algo m谩s fuerte que el destino, m谩s profundo que el oc茅ano y m谩s inmenso que el universo, es este amor que siento por ti.

Y por eso, hoy y siempre, con el 煤ltimo aliento de mi alma y con la 煤ltima l谩grima de mi coraz贸n:

Te necesito.

饾悂饾悁饾悏饾悗 饾悇饾悑 饾悘饾悇饾悞饾悗 饾悆饾悇 饾悡饾悢 饾悁饾悢饾悞饾悇饾悕饾悅饾悎饾悁

En la brisa que despierta las ma帽anas, en el murmullo errante del viento, en la luz plateada de la luna que atraviesa silenciosa tu ventana, en los dorados rayos del sol y en las l谩grimas cristalinas de la lluvia, all铆 estoy yo.

En cada melod铆a que acaricia el alma, en el canto lejano de los p谩jaros y en el inmutable tic-tac del reloj que marca la eternidad de mi espera, podr谩s escuchar el eco de mi dolor. Es el lamento de un coraz贸n que clama auxilio; el suspiro de un alma que se consume lentamente bajo el peso de tu ausencia; el gemido de quien, aun respirando, siente que muere un poco m谩s con cada recuerdo tuyo.

No alcanzo a comprender por qu茅 no has acudido todav铆a a mi llamado, si conoces la magnitud de mi necesidad. Sabes bien que sin ti la vida pierde sus colores, que los d铆as se vuelven interminables y que las noches son abismos donde la nostalgia extiende su reino.

Sin ti, amor m铆o, el mundo es apenas una sombra; un jard铆n sin flores, un cielo sin estrellas, una canci贸n privada de su melod铆a.

Te necesito.

Necesito la dulzura de tus palabras, la ternura de tu voz pronunciando mi nombre, la calidez de tus sue帽os entrelaz谩ndose con los m铆os. Necesito volver a recorrer contigo aquellos senderos imaginarios que conduc铆an al futuro que una vez prometimos construir.

No era un futuro de silencios ni de distancias. No era un futuro de l谩grimas ni despedidas. Era un futuro tejido con amor y esperanza; un hogar donde habitaran nuestras risas, donde crecieran nuestros hijos y donde nuestros corazones encontraran, por fin, el reposo eterno de saberse unidos.

Te necesito, vida m铆a.

Ven antes de que la tristeza termine de apagar la 煤ltima luz que a煤n permanece encendida en mi pecho. Ven antes de que la nostalgia convierta en cenizas los sue帽os que todav铆a guardo para nosotros.

Devu茅lveme la alegr铆a que se perdi贸 en las sombras de tu ausencia. Devu茅lveme la esperanza que parti贸 de mi lado el d铆a en que te alejaste. Devu茅lveme la sonrisa que desde entonces se transform贸 en l谩grimas silenciosas.

Te necesito m谩s que al aire que llena mis pulmones, m谩s que al pan que alimenta mi cuerpo, m谩s que a cualquier tesoro que este mundo pudiera ofrecerme.

Arreb谩tame todo, si as铆 lo deseas; pero no me niegues tu amor. No me condenes a vivir lejos de ti, porque eres el refugio de mi alma, la paz de mis tormentas, la luz que orienta mis pasos cuando todo parece perdido.

T煤 eres la respuesta a mis preguntas, el alivio de mis heridas y la raz贸n secreta por la que mi coraz贸n contin煤a latiendo.

Por eso te llamo.

Por eso te espero.

Por eso te necesito.

Y mientras el tiempo contin煤a su marcha indiferente, seguir茅 pronunciando tu nombre en cada oraci贸n, busc谩ndote en cada amanecer y am谩ndote en cada latido, hasta que regreses o hasta que mi amor, incapaz de olvidarte, se funda para siempre con la eternidad.

饾悎饾悕饾悞饾悘饾悎饾悜饾悁饾悅饾悎脫饾悕 饾悆饾悇 饾悓饾悎 饾悘饾悗饾悇饾悞脥饾悁

Si el tiempo borra nombres y caminos, si la distancia cubre los senderos, a煤n vivir谩s, intacta, en mis recuerdos, como viven los astros en los cielos.


Porque no todo amor busca destino, ni toda pasi贸n reclama compa帽铆a; hay sentimientos que hallan su grandeza en la noble virtud de la poes铆a.


Y as铆, mientras me quede un solo aliento, ser谩s la inspiraci贸n de mis cantares: la m谩s hermosa flor de mis jardines, la m谩s brillante estrella de mis mares.